sábado, 15 de febrero de 2014

8 consejos para hacer buenos retratos fotográficos

El retrato parece uno de los tipos de fotografía más fáciles, pero lograr transmitir tanto con tan poco requiere de algo de práctica. El retrato no es sólo fotografía de personas, es transmitir una personalidad, un estado de ánimo, un sentimiento.


Para que enriquezcas tu fotografía de retratos, hemos recopilado ocho consejos a los que seguro que sacarás partido en tu próxima sesión.

1. CAPTA LA PERSONALIDAD

Está claro que los aspectos técnicos son muy importantes para que al foto nos salga correctamente, pero de lo que se trata realmente en la fotografía de retratos es de expresa una emoción, un sentimiento, una sensación. No queremos que la fotografía se convierta en una genérica más: hay que captar la esencia, transmitir la personalidad del retratado.

Si ya conoces a quien vas a fotografiar, tienes gran parte de tarea hecha: ya sabes cómo es, qué le gusta y qué no, su carácter y sus expresiones. Por eso, si es un completo desconocido, sería interesante tener una charla previa a la sesión: te dará pistas sobre su personalidad y sobre cómo debes enfocar la sesión. También creará una vínculo y la sesión no será tan tensa. 


2. ENFOCA A LOS OJOS

La mirada es un espejo del alma. Los ojos transmiten nuestro estado de ánimo y pueden dar mucha información, es lo que nos conecta con el otro cuando interactuamos. Lo ideal es que queden perfectamente enfocados, ya que de lo contrario puede producirnos cierta sensación extraña de que algo falla.


3. FÍJATE EN OTROS DETALLES

Que sea un retrato no significa que haya que hacer una foto de su cara únicamente. Podemos fijarnos en otras partes de su cuerpo, descubrir detalles interesantes y que aporten un toque de originalidad: el pelo, la mano, las piernas... Busca la esencia de esa persona en algún aspecto que le defina y fotografíalo.


4. ELIGE EL FONDO ADECUADO

Nuestro sujeto es el auténtico protagonista de la foto, y en función del fondo que le acompañe, el resultado final transmitirá una sensación u otra. En algunas ocasiones preferiremos un fondo minimalista, neutro y que no llame la atención. 

Otras veces un fondo dramático o colorido hará que nuestro sujeto destaque más aún. Lo importante es que, en cualquiera de los casos, el fondo complemente al protagonista y no destaque sobre él.


5. JUEGA CON LA LUZ

Ya sea que tengas una iluminación que hayas creado tú o la que hay en el ambiente, la luz y las sombras pueden acentuar el estado de ánimos del retratado, potenciar o desviar la atención de determinadas zonas de su cuerpo, ocultar defectos, etc. No tengas miedo de experimentar con ellas y úsalas para tu beneficio según tu objetivo.

6. LAS FOTOS DE GRUPO TAMBIÉN VALEN

¿Quién dice que el retrato tenga que ser de una sola persona? Los grupos de personas también valen para este tipo de fotografías, pero deberías huir de la típica imagen con todas las personas perfectamente alineadas una al lado de otra, con las cabezas a la misma altura y mirando hacia el frente.

Haz que cada uno de los sujetos se ponga a una distancia diferente de la cámara, con el cuerpo girado hacia diferentes direcciones; que algunos aparezcan de pie, otros sentados y otros apoyados en otro elemento a diferente altura... Juega con el espacio y haz que la foto aporte algo diferente.


7. Y TAMBIÉN LAS DE ANIMALES

Los animales pueden llegar a ser muy expresivos si sabemos capturar el momento. Sus miradas, sus gestos faciales, su postura corporal... Tenemos un amplio abanico de posibilidades, aunque puede que no sean fáciles de obtener: a un perro seguramente no le podrás pedir que mantenga la mirada hacia otro lago o que no se mueva durante mucho tiempo. El secreto está... ¡en la paciencia!



8. OBSERVA, NO DIRIJAS

Lo ideal es que el retratado sea lo más natural posible durante la sesión y no se le pida que pose de una determinada manera, ya que cuando lo haga puede que no te dé el resultado que esperas. Es mejor esperar a que las cosas sucedan solas: todo será mucho más natural. Eso no quiere decir que no se puedan dar pautas orientativas, pero no hay que forzar la situación.

Algo que ayuda bastante es darle al sujeto un elemento para que interactúe con él: un móvil, un libro, un mechero, unas gafas de sol... Cuando lleve un rato, se habrá relajado y olvidado de la cámara, y tendrás la oportunidad perfecta para capturar tu retrato.


¡Mucha suerte!

Fuente de información: www.redfoto.com 

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